Francina Armengol: “No me planteo la entrada de Podemos en el Govern”

JORDI AVELLÀ

Cuando acaba de cumplir dos años de legislatura, la primera mujer que preside el Govern balear hace balance de su gestión y de la trayectoria del primer Pacte con Més y Podemos. La reelegida líder del PSIB-PSOE no cierra del todo la puerta por si Podemos llega a pedir su entrada en el Govern, pero deja claro su rechazo inicial a la remodelación. Con dos años por delante, Francina Armengol se pone buena nota al considerar que no hace otra cosa que cumplir el acuerdo del Pacte.

Pregunta.- ¿Podemos puede tener sitio en este Govern o lo descarta?

Respuesta.- En 2015, PSIB y Més queríamos que entrase y asumiera responsabilidad de gestión y Podemos decidió que no estaba en fase de entrar en el Govern. El argumento es que no se fiaban lo suficiente, concretamente del PSIB, y que trabajaríamos con la hoja de ruta. Estamos cumpliendo los acuerdos y me alegra que Podemos tenga más confianza en el PSIB. Están en un proceso, se ha decidido cambiar el liderazgo en la secretaria general y deben tener su debate. Nos plantearíamos las propuestas que hagan, pero no tenemos interés en remodelar el Govern.

P.- Para dar entrada a Podemos, ¿se plantearía destituir a cargos del PSIB y Més o ampliar conselleries?

R.- No estoy en ningún planteamiento de este tipo, ni lo he comentado con Més porque Podemos nunca ha llegado a hacer la propuesta. Las cosas, cuando se hacen, se deben hacer bien y cuando toca. Ni mucho menos estamos en eso.

P.- En Castilla-La Mancha ya hay acuerdo para la entrada de Podemos en un primer gobierno autonómico del PSOE. ¿Esto cambia las cosas?

R.- Es positivo. Podemos nació de las ilusiones de mucha gente frustrada con otros partidos, y canalizaron bien esos sentimientos. Creció rápido y que quiera la responsabilidad de gobernar es una fase de madurez. Lo hicieron en Palma y en los consells pero no en el Govern. Y no hay comparación posible con Castilla-La Mancha. El pacto aquí funciona bien desde el principio, no hemos tenido problema para aprobar los presupuestos ni las leyes importantes. Podemos asume la presidencia del Parlamernt, es un engranaje de legislatura, no de investidura. Allí no se han aprobado los presupuestos y se planteaba un adelanto electoral. No es equiparable a Baleares. Estamos cómodos dentro de las dificultades lógicas de los pactos y cumplimos los acuerdos. Puedes discutir los tiempos, las formas y matices, pero estamos de acuerdo en lo importante.

P.- ¿Cree que la propuesta de Alberto Jarabo llega demasiado tarde y responde más a su situación de debilidad ante Laura Camargo en la crisis de liderazgo en Podemos?

R.- Crear una estructura es mucho más difícil de lo que parece. Le pasan cosas de las que antes acusaban a los demás. Han tenido crisis, como la expulsión de dos diputadas, y afrontan un congreso con posiciones diferentes. Yo tengo buena relación con Alberto y con Laura y las diferencias que puedan tener no las vemos como un problema. Deben fijar la posición de Podemos y creo que si Alberto hace esta propuesta es porque se están cumpliendo los acuerdos. También les agradezco esa lealtad. Muchas políticas habrían sido imposibles sin su apoyo.

LA CRISIS DEL GOVERN

P.- Camargo decía que es incoherente pedir entrar en el Govern cuando hace nada pedían la cabeza del vicepresidente Barceló por los contratos al jefe de campaña de Més.

R.- En todo caso, son sus propias contradicciones o declaraciones, pero no entro en los procesos internos. Todos tenemos problemas y contradicciones en los debates internos.

P.- ¿Dimitirían Barceló u otros cargos si fuesen imputados? Aún sigue abierta la investigación de la Fiscalía.

R.- No me gusta adelantarme, pero es importante destacar que este Govern se ha fijado un nivel de ética mucho más alto que cuaquier otro en esta comunidad. Hemos establecido un sistema de prevención, hemos creado una Comisión de Ética y tambien por decisión política se asumieron responsabilidades en el primer momento, sin haber intervenido la Fiscalía y sin haber ningún tema judicial. Según lo que pase, decidiremos. Biel ya lo ha dicho por activa y por pasiva (que dimitiría si es imputado) y no hace falta que lo diga yo.

P.- ¿Se esperaba esto de Més ?

R.- Ni de Més ni de ningún otro. Una no estaba preparada para esto.

P.- ¿Si Barceló le hubiera ofrecido la dimisión se la habría aceptado cuando reconoció un error político en unos contratos que además, tanto en Cultura como en Turismo, incumplieron principios del código ético según la Comisión de Ética? Se incumple y parece que no pasa nada.

R.- No es que no pasase nada. Dimitió la consellera de Transparencia, encargada de velar por el código ético, y la mayoría de sus cargos. No es algo menor. Biel tuvo una actitud absolutamente honesta. Creo y confío en él, sé que es una persona honesta, tiene una trayectoria y quizá ha cometido un error, pero también fue al Parlamernt a explicarlo y a pedir disculpas. Y todo esto tiene mucho valor en politica. Hay que reconocer este comportamiento, igual que el de la ex consellera Ruth Mateu.

P.- ¿Irá a Madrid a comparecer en el Senado como planea el PP en su comisión de investigación sobre la financiación del resto de partidos?

R.- La actitud del PP es lamentable cuando será la primera vez que un presidente de Gobierno de España declara por un caso de corrupción como el que tiene su partido. Que quieran convertir algo tan importante en un paripé, un ventilador, es triste. Si Ruth Mateu ha dimitido por lo que ha dimitido, imaginemos qué tendría que haber hecho Rajoy. Si comparamos, es tremendo, y se ve la gran diferencia. Si tengo que ir al Sebado, iré, pero está claro que esta comisión es una cortina de humo.

EL BALANCE

P.- ¿Cuál es la ley o medida de la que se siente más orgullosa y la que más le gustaría poder anunciar ya?

R.- Han sido dos años con muchas iniciativas potentes, nos ha tocado reconstruir una comunidad destruida sobre todo en derechos de la ciudadanía. Aunque hay muchas de las que me siento orgullosa, si debo decir una, es la renta social. Es un elemento distintivo, un derecho y el mensaje de que en esta tierra, con un gran crecimiento pero muy desigual, nadie se queda en la cuneta. Y las que ya me gustaría y aún no han sido posibles son de carácter estatal: el sistema de financiación autonómica y el Régimen Especial de Baleares (REB). Llevan cinco años de retraso.

P.- ¿Cuál ha sido su mayor error?

R.- Desde un planteamiento bastante humilde, como suelo hacer, porque en la izquierda somos muy autocríticos, creo que no ha habido ninguna gran decisión que vaya en contra de nuestros acuerdos. El impuesto de turismo sostenible, la renta social, el aumento del presupuesto educativo, la reducción de las listas de espera…Ninguna medida se ha desviado de nuestros comromisos y eso es muy importante en política. Claro que cometemos errores, de gestión, de tiempos y formas, y aprovecho otra vez para pedir disculpas.

P.- ¿En la financiación sigue creyendo acertado ir de la mano, entre otros, de Cataluña, de Puigdemont, en pleno pulso independentista?

R.- El reto de la financiación y del REB lo planteo de la mano de la sociedad balear, no es una cuestión del Govern sino de todos los partidos e instituciones y de la plataforma que aglutina a 80 entidades. En una negociación multilateral, hacemos todas las alianzas que podemos. Las que mejor están funcionando son con Canarias, la Comunidad Valenciana y Murcia, porque tenemos semblanzas, y con el Govern catalán porque es el que tiene más similitudes técnicamente con Baleares en la financiación. Me gustaría que Cataluña hablase de financiación ya que significaría que no se va de España. Eso lo deberíamos entender políticamente, sobre todo el Gobierno.

P.- ¿Madrid ens roba? ¿Tanto como dicen o en parte es por una estrategia política que les resulta eficaz?

R.- No lo planteo en términos de robo. Pero de lo que aportamos los ciudadanos de Baleares, mucha parte no vuelve. Si todos somos españoles, que lo somos, no es posible que los ciudadanos no tengan en esta tierra la misma inversión en educación o sanidad que otros. Que las Islas Baleares están maltratadas es una certeza, no es una estrategia. Lo reconoce el propio Montoro. Cuando saca las cifras, siempre lo dice: los peores, Baleares. Lo sabe el Gobierno. Pero somos una comunidad pequeña y nos falta alzar la voz todos juntos.

P.- El Gobierno cuestiona varias leyes: el alquiler turístico, la prohibición de las prospecciones y los toros a balear. ¿Acabarán en el Constitucional o ve margen de acuerdo?

P.- Es una de las cosas que se deben resolver en España, por eso también hablamos de un Estado federal. Las comunidades tienen unas competencias pero nos vigila un papá Estado. Pero el anterior Govern del PP recibió más avisos de inconstitucionalidad. Se negocia y se resuelven conflictos. Si no, lo deberá dirimir el Constitucional. Es lo que hay. Defendemos los intereses de Baleares.

EL PSOE Y CATALUÑA

P.- ¿Usted participaría en el referéndum independentista en Cataluña, aunque fuese para votar no?

P.- ¿Yo? (Risas) Ni soy catalana ni vivo allí. Pero creo que ni un gobierno ni el otro lo están haciendo bien. No se puede plantear un referéndum que no está ligado a la ley, yo no estoy en absoluto con esto, ni tampoco limitarese a pararlo pero no arreglar el problema. Así se va al choque de trenes. Los dos están actuando mal, con más interés en mantener una batalla política que en arreglarlo.

P.- ¿Cree que el PSOE debe salir del no al referéndum y apostar por una propuesta de algún tipo de consulta legal pactada en Cataluña?

P.- El PSOE es el único que ha hecho una propuesta seria, de diálogo, hacia una reforma constitucional y un Estado federal y plurinacional, en el que Cataluña se pueda reconocer, y que reconozca competencias y financiación. De lo que carece la Constitución. Después de unos años muy buenos, se ha quedado corto y no funciona ni para Cataluña ni para Baleares y hay una sensación de falta de respeto a la diversidad. No verlo es negar la realidad. Debemos saber qué ofrece el Gobierno para que Cataluña no se vaya. El movimiento independentista dice que fuera de España les irá mejor, pero la otra parte no ofrece nada para decirles que es mejor quedarse. Esa oferta se debe hacer, desde el Gobierno o el Congreso, y la deberán votar los catalanes. Proponemos una reforma constitucional que también debe ser votada y ser explicada en Cataluña como una oferta para que se queden. El PP favorece que haya más independentistas. Si en su día no hubiera recogido firmas contra el Estatut catalán, hoy estaríamos en una situación distinta. Debe haber diálogo y lo que voten los catalanes no puede ser tumbado por el Constitucional. A través de la Constitución, hay que hacer que su voto sea vinculante, y no me refiero a la independencia, sino al Estatut. Buscar un nuevo marco común en el que todos los territorios se sientan cómodos. Aún es posible.

P.- ¿Su solución pasa por un Gobierno de Pedro Sánchez y Podemos y apoyo de los independentistas?

R.- Para arreglar el problema, se necesita liderazgo, convicción y valentía. Rajoy no tiene ninguna de las tres. Con su inmovilismo, no afronta el problema. Si Pedro fuese presidente, al menos habría una vía de diálogo. No sé si habríamos llegado a buen puerto, pero habría diálogo.

P.- ¿Se ve de ministra algún día?

R.-(Risas) No, soy una privilegiada: la presidenta de lo que más quiero, mi tierra, y me dedico a lo que me gusta para cambiar la realidad social. Mi ambición está en esta tierra.

P.- Se ve más repitiendo de presidenta de 2019 con Més y Podemos.

P.- Sí, me gustaría mucho. Uno de nuestros retos, no personal sino de la izquierda, es gobernar dos legislaturas seguidas. Nunca lo hemos logrado. Cuatro años son fundamentales pero se quedan cortos para cosas de fondo. El gran reto son ocho años.

P.- ¿Y con el PI de Jaume Font?

R.- Quiero un pacto de izquierdas, pero eso no quita para reconocer su actitud constructiva. No tendrían por qué, pero siempre buscan acuerdos, en algunas cosas discrepamos pero en muchas otras estamos de acuerdo, como la posición en Madrid.

EL PP Y COMPANY

P.- ¿Ve cambios en el PP bajo la presidencia de Biel Company ?

R.-Es difícil ver cambios porque el señor Company no habla. Aparte de la broma, creo que el PP balear sigue en una situación muy compleja. No entro en los problemas de otros, pero no acabo de ver qué línea lleva el PP de Company. Creo que es exactamente la línea anterior (con Bauzá), no he visto ningún cambio. Mi predisposición para hablar es absoluta, hemos hablado de cosas, como la necesidad de apoyar el REB, pero no he averiguado qué línea lleva.

P.- Una novedad es que rebajó el código ético. Y Álvaro Gijón deja el PP pero sigue de diputado.

R.- Habla por sí solo. No es sólo que el PP no haya sido contundente, sino que no es consecuente con lo que pide a los demás. En esto no se tocan para no hacerse daño. Así hay un tránsfuga más en el grupo mixto.

P.- ¿Con Company se acabó el enfrentamiento sobre política lingüística? No cuestiona el decreto de mínimos y que haya inmersión en catalán, es un cambio respecto a Bauzá.

R.- Era conseller de Bauzá, aprobó el TIL y otras medidas contra el catalán y no le escuché quejarse ni discrepar. Al revés, decía que Bauzá era el mejor presidente de la historia de Baleares. Como diputado salieron del pleno porque no tenían posición sobre la Ley de Símbolos. Y como presidente no conocemos su posición sobre la lengua propia. No sé si se puede confiar en quien se modula tanto por interés electoral.

P.-El Govern dio apoyo al director del instituto que en una encuesta al alumnado distinguía entre Països Catalans y Estado español. Cuando se plantea en estos términos, ¿no es aquello de hacer política en las aulas?

R.- Siempre he creído en nuestra comunidad educativa y en el respeto a la autonomía de los centros, no me meto más allá de lo estipulado. El conseller March ha dado explicaciones adecuadas a un tema que no creo que se le deba dar una importancia que no tiene. Yo no habría hecho la encuesta en esos términos, pero creo que hay problemas más importantes en esta comunidad.

P.- ¿El Govern aplicará el plan que proponía exigir el catalán en empresas privadas y contratistas públicos?

R.- No, el Govern aprueba las medidas que va creyendo oportunas del plan que fue aprobado por el Consell Social de la Llengua Catalana. Hemos aprobado las leyes de industria y de comercio y todo esto no figura.

P.- En educación llegarán en 2018 a los 1.000 millones de presupuesto que les reclama la marea verde?

R.- Entiendo las reclamaciones y que el presupuesto no es suficiente, por eso pedimos una mejor financiación autonómica. Pero priorizamos la educación, este año con su presupuesto más alto de la historia, de 862 millones, y han cambiado mucho las cosas respecto a la pasada legislatura. Seguiremos aumentando el presupuesto. Si llegaremos a los 1.000 dependerá de lo que podamos tener. De momento, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera no nos han dado alegrías la regla de gasto.

P.- ¿Le parece bien que el Consell permita demoler el monumento de Sa Feixina desoyendo a la Ponencia Técnica de Patrimonio? ¿Cree que el derribo será esta legislatura?

R.- Como Govern respetamos los acuerdos de otras instituciones, y destacaría que esta legislatura supone un antes y un después por la primera Ley de Fosas, que permite recuperar la memoria de personas que fueron asesinadas por defender la democracia. Estamos devolviendo derechos y reconociéndoles sus méritos. El derribo es un acuerdo de los partidos del pacto en Palma, entre ellos el mío, y le doy total apoyo.

P.- La economía sigue creciendo, hay más ingresos, el Govern controla el déficit y sigue bajando el paro. ¿Rompen el mito de que la izquierda no sabe gestionar o es una tendencia y no tanto un mérito del Govern?

R.- Estoy convencida de que la izquierda gestiona mejor el dinero público y la economía. Con los mismos parámetros, el último año de Bauzá y el primero de este Govern, los presupuestos reflejaban unas prioridades opuestas y nosotros hemos controlado mucho mejor el déficit y la deuda. Basta ver el pago a proveedores. Ponemos orden en unas cuentas desequilibradas, que tampoco es sólo culpa del Govern Bauzá sino de nuestra infrafinanciación. El crecimiento no sólo es mérito del Govern, ni de este ni de otros, pero lo estamos propiciando. La previsión de crecimiento es del 3,8%, la hemos subido una décima porque en el primer trimestre crecimos un 4,1%. El turismo nos está ayudando muchísimo, pero estamos intentando que la riqueza que crea se redistribuya mejor, vía impuestos y priorización del presupuesto. Pensando en el interés general y en que nadie se quede en la cuneta. Desgraciadamente hay muy poca gente que se queda demasiado dinero de la riqueza que se genera y por eso insisto a los empresarios de que es hora de subir salarios a los trabajadores. Con este crecimiento no se explica otra postura.

EL TURISMO

P.- La ecotasa subirá para 2018. ¿Tanto como duplicarla como plantea Podemos y cobrando a los cruceros sin excepciones?

R.- Aún no hemos empezado a discutir el presupuesto, pero lo que me deja más contenta es que hemos superado el debate de si debe existir un impuesto turístico. Ya nadie lo discute. Estuvo maldito durante años y si Matas no hubiese quitado la ecotasa, habríamos tenido 1.000 millones más para invertir. Lo modularemos para 2018. No ha tenido ningún efecto disuasorio en el turismo, como se decía, y están subiendo los precios de alojamiento. Eso quiere decir que sí hay margen para un aumento.

P.- ¿Llegarán a poner algún tipo de límite al turismo en verano esta legislatura como están planteando?

R.- El turismo es nuestro motor económico y lo seguirá siendo, y queremos tenerlo más equilibrado. Sobre todo, no queremos efectos de las puntas más altas en verano, que crean problemas para los residentes y un fuerte impacto ecológico. Lo que hemos hecho como Govern es no promocionar el turismo en la temporada de verano y hemos logrado alargar la temporada. Hace cuatro años se discutía que los contratos de verano eran de tres meses. Hemos conseguido que sean de seis y nueve meses, lo que permite sueldos más dignos para los trabajadores de hostelería y de todo el sector. Las puntas de verano no las promocionamos, pero la realidad es que somos unas islas con un paisaje, unas playas y un clima magníficos, unas buenas infraestructuras y hay seguridad. Ahora hay 1.200 millones de turistas que se mueven en el mundo al año, todo ha cambiado radicalmente, hay problemas de seguridad en otros destinos y los hábitos de los turistas y también de los residentes han cambiado. Hacemos una apuesta por el transporte público para descargar las carreteras, con la electrificación del tren que lo hará más rápido y más cómodo y con nuevas líneas de autobuses entre el aeropuerto a muchas zonas, y no sólo para los turistas sino también a los residentes, que también llenan las carreteras. Es una realidad objetiva. También ponemos autobuses a las calas vírgenes. Y estimulamos otros sectores económicos para no depender sólo del turismo. Pero el cambio de modelo no se logra en una o dos legislaturas.

P.- La ley del alquiler turístico endurece la regulación y las multas, ¿pero tiene garantías de efectividad cuando sólo hay 15 inspectores ante tanta oferta ilegal?

P.- El Govern gestiona ordenación turística sólo en Mallorca, en las demás islas es competencia de los consells -son 15 inspectores en Mallorca-. Veníamos de una ley que lo prohibía en plurifamiliares, pero sin ninguna mejora en la gestión ni campañas de inspección, en una situación de descontrol absoluto heredada del PP. Estamos poniendo orden en una situación muy compleja, pero distinguimos que no es lo mismo Inca que el centro de Palma, o Manacor en Ibiza. Queremos evitar la especulación urbanística, que todo el mundo que haga una actividad económica esté dado de alta y pague sus impuestos, y que se haga con garantías y permitiendo la convivencia con los residentes. Y evidentemente, reduciendo las plazas turísticas. Estoy convencida de que el martes en el Parlament lo haremos posible. Y luego la zonificación corresponden a los ayuntamientos y a los consells, es lo lógico. Una ley autonómica no debe decidir dónde se abre una discoteca, por ejemplo, y lo mismo pasa con el alquiler vacacional, que también es una actividad económica.  

P.- ¿Cree que realmente corre peligro la regulación en los edificios de pisos o que Podemos no llegará a tumbar esta parte de la ley si no se acepta su petición de prohibir el alquiler turístico en el centro de Palma y en Ibiza?

R.- Yo les pido responsabilidad. Es muy importante respetar las competencias propias de los ayuntamientos y de los consells, no se les pueden quitar. Eso es no entender el sistema institucional. Y creo que hablamos de una cuestión que no debería poner en riesgo que pueda volver la ley Delgado.

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