Acecho en las ciber celebraciones educativas

En muchos países de latinoamérica inician las fechas de cierre de ciclos educativos y graduaciones en todos los niveles de formación, y felicitamos a estos futuros grandes profesionales, de los que esperan cosas muy importantes e innovadoras. Aunque sabemos que la pandemia del COVID-19 no nos permitió celebrarles debidamente este tremendo triunfo personal, nos sumamos a los mejores deseos de éxito en este nuevo camino profesional.

 

Lamentablemente, quizás por desconocimiento o falta de conciencia de los riesgos en el mundo virtual, nos hemos encontrado muchas instituciones y publicaciones que, sin el afán de dañar o sin dolo en sus acciones, han vulnerado la seguridad de la información de muchas familias al hacer públicos los nombres completos y fotografías de los jóvenes. 

 

Aunque algunas personas pueden considerar esto como una exageración, y que estamos interfiriendo en un momento único de la formación estudiantil, nuestro propósito es fomentar las buenas prácticas de protección de datos al momento de celebrar los triunfos, que claramente pueden poner en riesgo al alumno o a las personas relacionadas a las publicaciones.  

 

Este tipo de caso lo hemos visto en algunas redes sociales de amigos e instituciones, que como parte de su celebración de cierre de ciclo, colocaron imágenes con mensajes de felicitación y nombres completos al lado de la fotografía de los graduandos.  Mensajes en los que cada familia y conocidos felicitan con tanto amor a cada uno de los jóvenes y les deseó lo mejor para empezar esa nueva etapa tan anhelada.   

 

Ahora bien, nos vamos a preguntar: ¿qué tiene esto de malo?  Por un momento, los invito a pensar como un delincuente ansioso por su nueva víctima, que se encuentra al acecho y listo para atacar. Seguro aprovecharán cualquier ventaja sobre la vulnerabilidad de su objetivo, como un león en la sabana africana a la caza de una gacela.  

Protegete de las amenazas cibernéticas

 

Claro, en un contexto en donde todos cuidamos nuestras acciones en el ámbito digital y somos conscientes que lo que publicamos tiene repercusión en lo físico y en la integridad de las personas, no tendríamos ningún problema.  Pero, lamentablemente, la delincuencia no cesa de proliferar y tampoco se va a presentar como un monstruo de 3 cabezas y con colmillos y 10 pares de ojos.   Estamos muy equivocados si pensamos que el delincuente sigue siendo el mismo que hace 10 años, o incluso, el de hace 6 meses.  El error de muchos es pensar que el delincuente se va a presentar como alguien que da miedo.  El victimario actual también ha tecnificado y afinado sus operaciones y el captar a las nuevas víctimas está a sólo un clic. 

 

Vayámonos al daño psicológico y físico que podrían sufrir los jóvenes que son expuestos a estas ciberamenazas, en donde el objetivo es conseguir que confíe para que acceda a enviar fotografías o datos personales de la familia.  Y en este momento, tristemente, se vulnera a la familia completa y ni el mejor sistema de seguridad o el mejor de los superhéroes podrá neutralizar o mitigar el riesgo.   

 

Si necesitas más información o asesoría sobre este tema para el centro educativo en donde estudian tus hijos o para tu familia y amigos, puedes escribirnos en este formulario de contacto.  

 

¡Hagamos espacios confiables para todos!

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