Sharenting: La práctica que afecta a tus hijos

Una imagen te puede traer muchos recuerdos y alegrías, pero ¿conviene al futuro de tus hijos? ¿conoces los daños a la huella e identidad digital que conlleva? o peor aún, ¿a qué peligros expones a tu familia?

La responsabilidad de padres no es únicamente física, también debe extenderse al ámbito digital. Para comprender ampliamente este riesgo, te hacemos un contexto del término sharenting y qué es la huella digital.

Sharenting, según la BBC, viene de share (compartir) y parenting (paternidad).

Huella o identidad digital, son todas tus actividades en internet y todas las plataformas en las que apareces. Al ser propiedad de empresas privadas, muchas de las plataformas donde son interactuas, gestionas y almacenados tus datos hacen que tu información e imágenes se coviertan en propiedad de la empresa. Estos derechos los cedes «subir» la foto o la información.

 

Más del 80% de los bebés cuenta con una huella digital antes de los 6 meses de vida. Y al rededor del 70% de los delitos relacionados con niños y adolescentes se formulan a partir de estas imágenes e información.

 

Cuida y preserva la reputación digital de tus hijos.

Pareciera que compartir la foto del primer día de colegio de tus hijos es algo lindo e inocente; pero cuando compartes información de tus hijos vulneras su privacidad e identidad digital. En las manos incorrectas, además de estarlos exponiendo a riesgos innecesarios, creas brechas de inseguridad con una alta probabilidad de daño a su integridad física y emocional.

Los principales riesgos a los que podrían estar expuestos pueden variar dependiendo de la habilidad del atacante y del tipo de información que le estás proporcionando. Un victimario muy talentoso y ávido de beneficios puede monetizar en el mercado negro hasta la imagen de un niño durmiendo o comiendo muy apaciblemente en la tranquilidad de su hogar; no queremos alarmarte, pero imagina lo que pueden hacer con las fotografías del niño en el uniforme del colegio o en su fiesta de cumpleaños.

Secuestro digital

Esto se ha convertido en algo sumamente común en la actualidad. Va desde fingir un viaje, hasta un estilo de vida gracias al acceso que tienen a las imágenes que proporcionan diferentes víctimas, por no contar con medidas que aseguren su información y fotografías.

Acceso a información personal

En varios países, al publicar una imagen donde aparece un número de placa, es muy sencillo encontrar al propietario del automotor. Lo mismo sucede si publicas cualquier tipo de uniforme con distintivos o documentación nomenclatura única.

Recuerda que todos los datos, para alguien muy experimientado, resultan ser información útil para encontrarte.

Pornografía infantil

Gran parte de la pornografía infantil que se distribuye a nivel mundial se debe al descuido de muchos padres, quienes por desconocer la manera en que estas redes trabajan, publican imágenes o vídeos de sus hijos. Sin percatarse que algo tan inocente como una competencia de natación puede ser sexualizado y comercializado en el mercado negro por un criminal.

Morphing

Esta es una práctica que muchos conocemos. El uso de photoshop y herramientas digitales para alterar una imagen es algo sumamente común; el resultado puede ser un ataque llamado DEEP FAKE, que es colocar tu rostro en algo que tu no haz hecho, en este artículo te lo explicamos un poco mejor.

 

Algunas recomendaciones que puedes implementar fácilmente.
  1. Evita publicar imágenes donde aparezcan placas de automóviles, lugares, uniformes o personajes muy conocidos. Con esto evitas ser víctima de secuestros o robo de identidad.
  2. No sexualices la infancia de nadie, fotografías o vídeos de este tipo son favoritos en el mercado negro.
  3. Desactiva la geolocalización de la cámara de tus dispositivos.
  4. Crea un filtro muy exhaustivo de quien tiene acceso a tu información y la de tu familia. No olvides revisarlo cada 6 meses.
  5. Los niños no deben tener acceso a ninguna red social. Facebook y muchas otras tienen un filtro donde si el usuario no cumple con cierta edad no puede tener acceso a estas; pero nuestra recomendación es que si tu consideras que tu hijo no cuenta con la madurez y criterio necesarios no se los permitas.
  6. En el caso de los adolecentes, te recomendamos que les informes de los peligros del phishing, sexting, bullying, cyberstalking y otras amenazas importantes.
  7. En el caso de los menores de edad, puedes instalar diferentes aplicaciones que bloquean ciertas páginas y palabras que pueden aprovechar los atacantes para acceder a sus dispositivos.

Si deseas que ampliemos este conocimiento con profesionales para tu red de amigos o en el colegio de tus hijos, envíanos un mensaje en este formulario o en nuestras redes sociales.

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